Símbolos

El UNCO en su proceso de Re-significación de su Proyecto Educativo Institucional ha descubierto la importancia que tienen en su historia, presente pero particularmente para su futuro, los símbolos característicos: La Higuera, la Insignia, el Himno y el Lema. Es en este marco, desde donde compromete para la planificación anual, una Pedagogía de los Símbolos Uncanos, programa intencionado para que todos sus integrantes descubran el potencial de estos elementos que otorgan unidad, cohesión y motivación.

La Higuera: Árbol símbolo del colegio, cuya existencia es anterior a la construcción misma. Una higuera añosa que ha cobijado los juegos, esperanzas de tantas generaciones a lo largo de todos los años colegiales. La Higuera es un árbol especial que da dos frutos en un año y que por lo mismo ofrece siempre más de una posibilidad con sus frutos.

Miramos a la higuera cada vez que necesitamos volver a los orígenes mas simples de la vida: todo tiene sus raíces, estas raíces requieren ser regadas para mantener la vida, y la firmeza del árbol; es necesario permanecer en torno al tronco robusto que convoca, y reúne. Un follaje  que da sombra, pero que cada año crece insospechadamente. La higuera es fuente de reposo, de reflexión, de encuentro, de conversación.  Iluminamos la higuera para  que esta se manifieste a todos los integrantes de la comunidad, como el remanso o la fuente desde donde se construyen todos los vínculos.

 

Lema Institucional: SER HOY MEJOR QUE AYER, MAÑANA MEJOR QUE HOY.

El lema colegial es el espíritu fundacional, es la invitación siempre permanente y llena de esperanza a la superación, a un futuro mejor. Es la invitación al trabajo constante por querer mejorar, por tener sueños y luchar por alcanzarlos.

El lema colegial es la invitación profunda a descubrir siempre y todos los días el sentido de la vida. Otorgarle sentido a la vida es quizás la única manera de vivir la vida con sentido ¿ Cuál ? El que cada uno decida. La tarea de padres y educadores es acompañar y acompañarnos en esta hermosa pero inacabable tarea de humanizarnos, en definitiva, alcanzar la integridad y la plenitud